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jueves, 12 de febrero de 2009

Es solo navegar


Río de esperanzas, de amarguras,
mar de penas y alegrías,
marinero en el medio,
y muy solo

La bondad del bote
es su confianza.
Nos hace depender de nosotros
y de ahí no se puede huir












Vientos de tristezas, de pensamientos,
brisas de males y tempestades,
tempestades de frustraciones y felicidades,
lluvias de amarguras y contentos,
pero qué lindo es darse al viento

Y el bote en pie
como debe ser...
El único requisito es
tratar de llegar lo más lejos

Tratar de recorrer
los mayores destinos...
Conocer, divulgar...
para después tirarse a descansar,
hasta que la hora llegue...


Bruno Suárez, desde Mendoza.
Baldosas Flojas

miércoles, 10 de septiembre de 2008

“La sombra de mi alma”, de García Lorca

La sombra de mi alma
huye por un ocaso de alfabetos,
niebla de libros
y palabras.
¡La sombra de mi alma!
He llegado a la línea donde cesa
la nostalgia,
y la gota de llanto se transforma
alabastro de espíritu.
¡La sombra de mi alma!
El copo del dolor
se acaba,
pero queda la razón y la sustancia
de mi viejo mediodía de labios,
de mi viejo mediodía
de miradas.
Un turbio laberinto
de estrellas ahumadas
enreda mi ilusión
casi marchita.
¡La sombra de mi alma!
Y una alucinación
me ordeña las miradas.
Veo la palabra amor
desmoronado.
¡Ruiseñor mío!
¡Ruiseñor!
¿Aún cantas?

Federico García Lorca

martes, 26 de agosto de 2008

Juan Gelman - Lluvia

Hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo.
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo
pero no al mundo
ni a una mujer
ni al alma
es decir
a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy
que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo
y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca escribirá
como el silencio que hay entre dos rosa
o como yo/que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado