miércoles, 26 de agosto de 2009

Entrevista a Krill


Repartiendo ramos de rocanrol

KRILL es un grupo oriundo de Ramos Mejia, que se forma en el año 2003. Conformado por Damian Ferraris en Voz, Sebastian Villegas en Bajo, Santiago Bruzzone , Gustavo Bustos en Guitarra y Román Taccone en Batería, Krill se caracteriza por un sonido claro y potente de cada uno de sus instrumentos, por las matices de su composición, por la fuerza de su interpretación y la claridad de sus letras. A lo largo del camino que han recorrido se han presentado en el Gran Buenos Aires, San Nicolás, Rosario, Mar de Ajó, San Bernardo, Bariloche, Junin de Los Andes y El Bolsón entre otras ciudades. En ese lapso han compartido escenario con Bersuit, Cuentos Borgeanos, Arbol, Guillermina, Peligros Gorriones y Ojas, entre otros. En el haber de la banda cuenta un primer disco del mismo año en que se gesta el grupo (titulado "Gritos Electricos"), pero la evolución del grupo los llevó en el 2008 a editar su flamante EP, de nombre homónimo. El EP fue Grabado y Mezclado en los estudios Circo Beat y El Abuelo por Gabriel Martinez, Masterizado por Gustavo Fourcade en Steps Ahead Sound, a su vez tuvieron el honor de contar con Catriel Ciavarela (Divididos) como Drum Doctor y productor de Baterías. Es un EP de 6 canciones que muestra de forma compacta el arcoíris de emociones por el que transita Krill y que logra transmitir a su público. Actualmente continúan presentándose en vivo y planificando la grabación del Disco para finales de este año.

Para conocerlos más Damian Ferraris, su cantante le contesto a Baldosas Flojas algunas preguntas:

¿Cuales son sus influencias?
Nuestras influencias pasan desde Jimi Hendrix, the beatles, the doors,led zepellin,Sumo, pescado rabioso , manal hasta Nirvana , Red hot chilli peppers , Divididos ,Pearl jam mas allá de estas bandas podemos escuchar otros estilos de música , todos tienen algo para descubrir

¿se puede cambiar la consciencia de las personas a traves de una canción?
No se si cambiar , pero si quizás reafirmar o descubrir si se ven reflejados en lo que dice la letra o lo que le trasmite la música.

¿ Cuantas horas les dedican a ensayar individual y en lo grupal?
Depende mucho del espacio físico para mi como cantante no es difícil encontrar un momento
donde poder cantar y le dedico inconscientemente o no, mucho tiempo a estar conectado con la música , con la banda ensayamos 3 veces por semana unas 2 o 3 horas por ensayo

¿ Qué significa para ustedes el rock?
En un momento de nuestras vidas quizás de mas jóvenes solo representaba estar en contra de muchas cosas , ser rebelde ,o distinto al común desde la música que escuchas, como te vestís y las cosas que decís , tratar de estar lejos de la gente vacía y superficial , una vez que nos empezamos a dedicar a hacer rock significo también nuestro modo de expresarnos y nuestra vocación.
¿Cual es el recital que mas se acuerdan y cual el que menos? ¿Por qué?

Son varios porque hace mucho tiempo que estamos tocando , quizás haber hecho una gira por Toda la Patagonia tocando en Bariloche , el bolsón , San Martin de los andes en lugares increíbles e impensados para un show fue algo único , también haber compartido escenario con Bandas que nos gustan como bersuit , o haber tocado con Ricardo Mollo y los primeros shows donde se empieza a acercar la gente por tu música y no por ser amigos nada mas. El que menos me acuerdo no me lo acuerdo jaja!

¿ Que tipo de público les gustaría que los escuche?
No tenemos preferencias , todo el publico al que le guste la banda no nos gusta encasillar ni a la banda ni el publico sea del genero que sea.

¿ Cuál seria un sueño para la banda?

Son varios , llegar a ser valorados , escuchados por mucha gente , poder dedicarnos
exclusivamente a la música , viajar y mas que nada tocar en vivo por todo el pais .


Si queres escuchar a Krill lo podes hacer Acá

viernes, 10 de julio de 2009

Entrevista a Nano de Cielo Razzo (2° Parte)


¿La música aún sigue siendo una forma de vida?
Sí. Siempre y cuando puedas vivir de eso. Antes, es una forma de vida, pero también una actividad extra. Cuando te dedicas de lleno pasa a ser una forma de vida, una forma de vida hermosa. Tiene, como todo, sus pro y sus contra. Cualquier persona tiene que ser una agradecida de trabajar de lo que uno ama, de lo que a uno le gusta. Pero ojo que uno también necesita la desconexión. Hay músicos que viven de gira y nos les importa, hay otros que cuando vienen de gira, quieren estar en su casa: andar en chancletas, mirar la tele y estar en su casa. Tener ese equilibrio también está bueno.
Luna, luna
Desde los comienzos en 1993 en la soledad de Ludueña, hasta las once mil personas en el Luna Park, Cielo Razzo, transitó un camino sinuoso, con la dolorosa perdida del baterista y el escenográfo en un accidente de transito y las mil y una trabas de vivir en el mundo under. Pero Nano no sueña con duplicar la cantidad de público, más le interesa no perder la energía que los mueve a continuar consolidando la banda. Esa energía, la que los mantendrá vivos, a pesar de todo...
¿Siguen mirando bandas del under?
Mucho menos. Veía más bandas cuando no estaba Cielo Razzo que ahora que está. Cuando estás todo el día con música. Cuando hay un programa y elegís entre ir a un recital y quedarte en tu casa haciendo huevo, elegís quedarte en tu casa. Salvo excepciones, por ejemplo, cuando vino Pearl Jam que fueron todos y las dos fechas.
¿Qué significó para ustedes tocar en Obras? ¿Es verdad que no lo conocían?
Yo conocí obras desde arriba del escenario. No vi bandas ahí. Sabía de la mística, estaba enterado de todo, obviamente, pero nunca había ido. La primera vez que escuché música en Obras, la estábamos ejecutando nosotros.
¿Y qué te pareció la banda ese día?
(Risas...) Zafó, zafó...

Ping Pong:

Arriba o abajo:
Me gustan las dos
Un ejemplo: Ghandi
Un color: Puede ser rojo, verde o azul...
Si fueras Presidente de la Nación, cuál sería la primera medida que tomarías: Me agarraría recontra a trompadas con todas las petroleras y cuadruplicaría el presupuesto nacional de educación. Igual, me cagarían de un tiro al segundo día, así que no lo lograría...
Un desayuno ideal: Café con leche con medialunas...
Que animal te gustaría ser: Un delfín
Por qué te gustaría volver el tiempo atrás: Me quedó pendiente un viaje en moto con amigos, pero en dos o tres años lo voy a hacer.
Si pudieras armar una banda con los músicos que admiras, a quién elegirías: Qué difícil.. volvería a armarla con los mismos chicos que me acompañan hoy. Por ahí con los que admiro nos agarraríamos de los pelos. Ese es el secreto, que haya hermandad entre los integrantes. Pero, me encantaría tocar con Slash, el batero de Metallica (Lars Ulrich), que es medio duranga, pero le pone onda... No sé, es muy difícil. Slash está seguro. No podría faltar.
Un sueño para Cielo Razzo: Ya lo estamos viviendo y lo agradecemos todos los días. Pero, nos gustaría tener la tranquilidad absoluta de que toda la vida vamos a vivir de esto. El sueño principal es que la energía que sentimos cuando nos salen las cosas bien nunca se apague porque si esta energía no está, no sirve para nada. Que esa energía dure todo el tiempo.

viernes, 19 de junio de 2009

Entrevista a Nano, guitarrista de Cielo Razzo (1° Parte)



Como toda frase en su esplendor

“En el escenario somos felices y somos conscientes de que somos felices”
“La primera vez que escuché música en Obras, la estábamos ejecutando nosotros”
“En el caso nuestro y en la mayoría de las bandas serias, no se piensa en el oyente. Se expresa de manera subjetiva y si a la gente le gusta y lo comparte, bienvenido sea”

Ludueña es un barrio de Rosario. Los vecinos alteraban su tranquilidad cuando un grupito de muchachos empezaba a tocar en la terraza de la casa de Cristian Narváez (bajista) y el ruido ensordecía las frías tardes de invierno a principios de los noventa. Desde esa misma terraza que jamás olvidarán, Narvy y Fernando Aime (guitarrista) percibieron un cielo razzo. Suficiente. Empezaron a rodar, detrás del cielo, a los tropezones... Nano está muy atento a las preguntas, como en busca de una melodía.
¿Consideras que Marea (2005) fue en quiebre importante para la banda?
En algunos lugares el quiebre lo hizo Código de Barras (2003). Buenas (2001) fue el primer lanzamiento nuestro y donde las cosas empezaron a volverse raras para nosotros porque de ver amigos, primos, familiares de amigos, empezamos a ver en los recitales a gente no conocíamos. Que llamaban a las radios para pedir temas nuestros y no era ningún familiar. Que en las disquerías no dijeran: “traigan más discos que no hay más”. Ahí empezó la vorágine, la hermosa vorágine. Pero sí, Marea fue el disco más importante para nosotros porque fue la grabación más seria, que la hicimos en Circo Beat y nos instalamos directamente en Buenos Aires durante 20 días. Fue una locura, en trece días hicimos grabación, masterización y mezcla y a su vez, en Rosario estaban diseñando e imprimiendo todo lo relacionado al diseño y arte de tapa. Fue un disco que salió a lo loco. En Marea también hubo un cambio musical porque veníamos haciendo cosas con rasgos rioplatenses y en marea no hubo ninguna de ese estilo. La música fue diferente. También pasó después con Grietas. Ese fue el primer quiebre que tuvimos y como siempre pasa, fue involuntario.

Cielo Razzo debe trabajar y corregir cada una de las letras con rigor. Cada frase surge de la anterior con la sincronía e intención precisa. De las bandas de mayor crecimiento es quizá, junto a Las Pastillas del Abuelo, quien más énfasis pone en dicha combinación.
¿Cuán importante es el receptor a la hora de construir un mensaje?
La realidad es que no se piensa en el oyente, es un vinculo de expresión y se plasma. No se hace pensando en qué van a decir, en si les gustó esto o lo otro. Si se cambia alguna palabra o melodía es por necesidad artística. En el oyente no se piensa. Se comparte y después nos dicen si les gustó o no. No sé si otras bandas lo hacen. Sabemos que hay cosas comerciales, que son cosas trilladas preparadas para vender. En el caso nuestro y en la mayoría de las bandas serias, no se piensa en el oyente. Se expresa de manera subjetiva y si a la gente le gusta y lo comparte, bienvenido sea. Si no le gusta, no le gusta, lamentablemente es así. Es como que alguien te diga: “no me gusta tu voz”. Bueno es mi voz, que queres que haga.
Con el arte pasa lo mismo, cuando hacemos las canciones. Nosotros queremos estar conformes de estar expresando artísticamente lo que buscamos. Ojalá que después guste.
Es posible, desde otro enfoque, que quién escuche Cielo Razzo pueda tener otra visión o perspectiva de la vida y de las cosas
Eso sí... Nos han dicho muchas cosas al respecto. El cariño que nos brinda la gente es impagable. Nos mandan cartas, nos frenan en la calle, nos dicen cosas. Muchas veces nos dicen cosas que uno no es consciente. Chicos que nos han dicho: “yo estaba muy mal, pensaba en el suicidio y ustedes me cambiaron la vida”. Eso es cosa que uno jamás imaginó. Nunca hice una canción pensando en que voy a cambiarle la vida a alguien, o a levantarle el animo a alguien. O le bajo el animo y lo hago llorar. Nosotros hacemos lo que sentimos y a cada uno le pega de diferentes maneras. Llegar a esos extremos a nosotros nos sorprende muchísimo.

A Bailar que se acaba el Mundo - Richter



La banda Richter tiene diez años de trayectoria, cuatro discos y como especialidad la mezcla entre música electrónica y rocanrol.
En tiempos en donde los mega festivales unen varios estilos, Richter trata de eliminar prejuicios, uniendo la música electrónica y el

la combinación da como resultado un sonido para mover todo el cuerpo. Después de cuatro discos Epicentro, planetas planos, Danzallamas y en el 2008 Fin del mundo. Sobre como es esta combinación de estilo y otras cuestiones su bajista Gustavo Scheller nos responde:

¿Cómo se les ocurrió y por qué mezclan bases electrónicas al rock?
Cuando comenzamos con la banda encontramos que traíamos inquietudes sonoras que tenían que ver con el rock, pero también algunas que tenían que ver con la electrónica, de ahí nació la idea de sumar un costado electro a Richter. Nuestras principales influencias tenían que ver con éste sonido electrorock donde conviven distorsiones y sintetizadores.
¿Creen que se puede generar consciencia a través de una canción?
El arte es un vehículo lento pero puede despertar en el receptor la curiosidad y la duda,
quizás por eso es que es maravilloso poder hacer partícipe al que está del otro lado de lo
que uno quiere contar, trasladarlo al mundo mágico que uno propone y despertar los sentidos. Desde ese lugar se puede generar consciencia desde una canción o desde una película o desde cualquier situación artística.
¿Cuáles son sus influencias musicales?
Tenemos muchas influencias que tienen que ver con los sonidos electro de los 80 Depeche Mode, New Order, Devo, etc. También otras influencias que tienen más que ver con el dark o
con el post punk y la New Wave., desde The Cure hasta Franz Ferdinand.

viernes, 12 de junio de 2009

"Rompan todo"


El caricaturista y guionista habló con Baldosas Flojas sobre el libro que reúne las mejores de sus tiras.


José Luis Perales, el fanático de los Redondos, Gabriel García Márquez, el humorista que provoca orgasmos y José Pekerman, el heladero diabético, sólo vagaban y conversaban por la cabeza de Gustavo Sala. Tanta ironía e histrionismo no podían no tener vida. Dos muchachos salen del Bafici y caminan por los cuadros de Bife angosto. Estereotipos de cinéfilos empedernidos uno le pregunta a otro qué le pareció el film. “Los actores buenísimos, el guión increíble, la fotografía majestuosa, la dirección sublime... La película una cagada”, sentencia la tira de Beto y Casella, los estudiantes de gastronomía. Eso es suficiente para Sala, así de sencillo, filoso, absurdo, gracioso y sin vueltas, con el derrotero de toda la humanidad a su merced. “Bife angosto se llama así porque no es una tira de personajes fijos,
entonces ponerle un nombre cualquiera me permitía meter adentro de la tira cualquier cosa, aunque la premisa era que tenga que ver con el rock y su micromundo, aunque a veces hay rock y a veces hay cualquier cosa, hasta chistes malísimos”, comenta Gustavo Sala.
¿Bife Angosto rompe con algunas estructuras y pre concepciones sobre cantantes y personajes públicos? ¿Por qué?
Quizás el humor tenga que ver con eso, con romper estructuras o simplemente con romper las pelotas. Con respecto a algunos cantantes o figuras del rock argentino, el publico muchas veces es responsable del endiosamiento extremo o el insulto gratuito de determinado músico, muchas veces completamente al pedo. Es divertido meterse en esas cuestiones, por lo menos para mi. Nadie es intocable, es al pedo defender a tu ídolo cuando es evidente que hizo un disco pedorro o ya dejo de ser un genio hace décadas.
¿Cómo haces para qué el sarcasmo y el discurso políticamente incorrecto no se queden en eso?
La verdad no pienso demasiado en términos de discurso o mensaje, me interesa más que la tira sea divertida o diga algo, aunque decir algo es política ¿no? ¿Qué es política? En todo caso me interesa que pueda haber mas de una lectura o que una simple historieta de tres cuadritos pueda generar alguna idea o pensamiento. Pero lo que más nos interesa a los que hacemos humor, imagino, es que se caguen de risa con lo que hacemos.
Este mes Gustavo Sala cumple treinta y seis años. Nació en Mar del Plata y desde allá envía historietas y dibujos para publicar en el Suplemento NO, de Página/12, Comiqueando y Fierro. Dice que tuvo un acercamiento intenso como lector de historietas apaisadas como Hijitus, Afanancio, Capicúa, Isidoro o las tiras españolas Zipi y Zape y Mortadelo y Filemón, no obstante asegura que con la aparición de Fierro, en 1984, después de la dictadura “todo se fue al carajo, en el mejor sentido”. “No sé si alguna ves mis ganas de dibujar escucharon un despertador cerebral y se despertaron de golpe, supongo que debe haber sido natural y tenga que ver seguramente con sentirse mas cómodo haciendo dibujos en una hoja que jugando a la pelota en la plaza o leyendo novelas o lo que sea”, explica.
Gustavo Sala vuela hasta los lugares más impensados y cuestiona con cada una de las tiras. Bife angosto es una invitación a su humor corrosivo, a sus vueltas de tuerca nada convencionales, pero en especial, a soltar una carcajada repentina en el colectivo y que un trajeado diga: “Y este boludo, de qué se rie...”

El niño pez


Cuando se acepta el no poder elegir


En su primer largometraje, XXY, Lucia Puenzo, contaba la historia de un hermafrodita y cómo su familia lo ocultaba para que la sociedad no lo margine y tenga una vida “normal”.
En esta segunda película, El niño pez, la directora se vuelve a involucrar en el sexo, pero en este caso le agrega las cuestiones de las clases sociales.
En El niño pez, una chica pobre oriunda de Paraguay viene a la Argentina a los trece años, tras perder un hijo y pelearse con su padre (un actor muy conocido en su país). Guayi logra conseguir trabajo de mucama para una familia burguesa y tiene que servir a toda la familia tanto en cuestiones domesticas como sexuales.
La familia está compuesta por un padre juez, la madre que aparenta derrochar felicidad, un hijo drogadicto y una hija que esta enamorada de la mucama.
Puenzo pone en evidencia cómo las clases pobres sin protección deben acostumbrarse a ser utilizadas por quienes pagan su sueldo y es tan así que ni siquiera se distingue la obligación de sus preferencias.
Solamente intenta rebelarse gracias a un plan que coordina con su pareja, la hija del juez, pero esto pondrá al descubierto las cicatrices de viejos golpes y se dará cuenta de que por más que quiera olvidarse de lo vivido o eliminar su clase-condición, las huellas del pasado siempre estarán presentes.

domingo, 29 de marzo de 2009

Veinte años en el Blues Motel

La banda de zona norte festeja en el 2009 su vigésimo aniversario. Baldosas Flojas habló con ellos: recuerdan su pasado, analizan el presente y cuentan cómo proyectan el futuro.






Decir que veinte años no es nada o que es fácil llegar y lo difícil es mantenerse, son, a esta altura, frases hechas y trilladas, pero a Blues Motel le sientan a la perfección.
Para conocer sus inicios hay que remontarse al lejano 1989 cuando se juntaron dos primos, Adrián Herrera (guitarrista) y Gabriel Díaz (cantante) para componer temas porque ya se sabía de antemano que la música era parte de sus vidas. Tanto es así que Adrián recuerda que cuando Gaba cumplió doce años la madre le dio a elegir entre una raqueta de tenis y una guitarra. La respuesta se caía de madura.
Vol 1, Mientras las Guitarras Suenen, Un tajo en la oreja, Malbec, Rescate Moebius, Corazón de buey, Golpea, En la casa de piedra y Desde el árbol, son los discos que editó Blues Motel desde su formación. El décimo tiene olor a 2009.

Presente

En uno de los días más calurosos de este febrero, Bluesmo se reúne por primera vez en el año. En la sala de ensayo hay muchas cosas para compartir: el cumpleaños de Rafa (baterista), las ganas de dejar de fumar de Ariel (bajista), las historias románticas de Nacho (segunda guitarra), las vacaciones de Adrián y las aventuras de Gaba remando por el Delta. El único que falta es el Perro (tecladista) para terminar la nómina de integrantes.
En la sala van saliendo los temas de todos los discos, pero no bien llega el parate salen al patio y la charla fluye sin vueltas.
“Es un año muy especial. Estamos muy contentos, esperando festejar nuestros veinte años y poder grabar nuestro décimo disco”, suelta Gabriel Díaz de entrada.



¿Se consideran una banda de culto?
Adrián Herrera: Hay que ver qué se toma culto, a veces se lo asocia a bandas que no llevan mucho público. Nosotros sabemos que hay gente que nos sigue desde hace mucho y que influenciamos a muchas bandas como nos influenciaron otras a nosotros.
Gabriel Díaz: Puede ser. Que no seamos masivos significa algo. Nosotros hacemos los temas y no pensamos en el hit o que sean un éxito. Intentamos que nuestros seguidores se sientan identificados con nuestras canciones.
Nacho: Lo bueno es que nadie puede decir nada de Blues Motel, hacemos lo que queremos y nos respetan.
Hay bandas que llegan a ser masivas en poco tiempo ¿Creen que es lo único que buscan?
A H: A todas las bandas nos gusta que nos escuchen la mayor cantidad de gente. La cuestión pasa por la manera que elegís para que pase eso: los canales mas fáciles o lo que dicte tu cabeza, tu corazón. Nosotros tuvimos la posibilidad, estábamos encaminados pero sacamos un tercer disco que la gente no esperaba, pero era lo que nosotros teníamos ganas de hacer. Disfrutamos haciendo esto y no queremos que sea un trabajo más. No queremos presionarnos con tocar la música que la gente quiere. Tocamos porque nos gusta.
¿Cambiaron su forma de escuchar música?
G D: Escuchamos de todo. La única época en la que no nos sentimos tan influenciados fue la del ochenta, el pop o lo bailable, pero si los sesenta y los setentas. De lo nuevo escuchamos bastante, como R.E.M o bandas inglesas. Como decía Richard: lo que uno escucha va quedando en el ambiente y uno hace algo con eso.
Nacho: Escuchar sirve para componer, sacar otros ritmos, darle otra vuelta, pero siempre va a hacer el estilo de Blues Motel.

Pasado

¿Qué recuerdan de antes que ahora dejaron de hacer?
Rafa: Las giras estaban buenas. Salíamos y nos mostrábamos tal cual éramos.
A H: Cada verano fue distinto, ahora no lo hacemos por decisión nuestra, al principio eran vacaciones de amigos, después giras en micro, hotel, etc. Pero me acuerdo de la primera, íbamos con el casetito para ver a donde podíamos tocar. El primer año fue espectacular. Difícil hacerlo ahora.



Ariel: Ese año hicimos 28 shows en 26 días. Era un descontrol. Hoy no lo podríamos hacer porque no hay lugares para tocar y hay muchas bandas para poco espacio, además de muchas restricciones.
G D : Extraño el descontrol... (risas)

Futuro

¿Cuáles son las expectativas para lo que viene?
Ariel: Teníamos pensado entrar a grabar el año pasado, pero la idea es producir bastante este disco, grabar un demo, escuchar, ver los defectos y después si, grabar definitivamente. Es decir, distinto a los tres anteriores que hicimos muy rápidos.




G D: El disco estaba proyectado para el 2008, pero tocamos mucho y después de los tres discos yo me quedé con la cabeza en blanco, pero ahora ya estoy con más inspiraciones y es bueno que el décimo disco coincida con los 20 años de la banda.
Bajo el calor, con frío en los ojos, sólo o acompañado, tirado borracho o en el medio del pelotón. Contentos o tristes, tranquilos En la Casa de Piedra o buscando algo que te enseñe a hacer tu cara o tu sombra, Blues Motel estuvo, está y estará siempre en aquellos que intenten encontrar algo más que música para pasar el rato...




Darío Gunsberg